Cuando la sangre
este en la memoria
vislumbrarán
el arco iris de papel
que tanto barnizamos
Cada MARIPOSA sin ala
cogera en su rincón
un poco de miel del ulmo
que el hombre descuidó
Ella en la metamorfosis de sus alas
llevará su alimento a la tumba
para saborear
su inquieta tranquilidad







Aletea el duende...
Genial!... hay poemas que tienen que ser leídos con el corazón, con los ojos de los sentimientos que palpitan en los sentidos, saboreados en la inquieta tranquilidad...
Cuando la sangre
esté en la memoria
vislumbrarán
el arcoiris de papel
que tanto barnizamos
Fantástica la estrofa...
Abrazos.