Desapareces como desaparece
el frío en la carne
la lluvia en el árbol
mi boca en tus manos
así sencillamente desapareces
El día vuelve a mi cara
aborda su imagen
de golondrinas locas
ninguna me enloquece
ninguna me incorpora
yo busco y rebusco
en tus muebles
en tus fotografias amorfas
nada se me hace simultáneo
nada me abandona
Esta ironía de rescatar
tus prendas inertes
rien un escondite
lo trizan, lo alojan.


Otra vez más, excelente.
Bello poema, de sentimientos reencontrados en los rincones olvidados, en los corazones que no guardan recuerdos cálidos de noches secas, de ganas rotas...
Reflexiones que afloran en las palabras que se enlazan en versos y dejan bordados en el poema los sentimientos para que le lector se haga con ellos...
Estupendo!!!
Abrazos...
Marcial